LIANO BLANCO

Carácter y armonía

Vino Bianco Liano

La estructura y la aromaticidad de un gran blanco

Inspirado de Liano Sangiovese, del que mantiene armonía y elegancia, este blanco importante es un vino envolvente y cálido, que sorprende por su carácter, su suavidad y la amplitud del bouquet. Características inconfundibles que sólo los toneles de Allier en que envejece saben ofrecer.

 

CLASIFICACIÓN

Chardonnay Sauvignon Blanc Rubicone IGT

UVAS

70% Chardonnay, 30% Sauvignon Blanc

GRADUACIÓN ALCOHÓLICA

14% vol.

CRIANZA

3 meses en barricas de 5,5 hl de Allier de tostado medio con bâtonnage y al menos 3 meses en botella.

FORMATOS DISPONIBLES

0.375 l.
0.750 l.
1.5 l. (Magnum)

Finca Laurento

LA FINCA
Liano blanco nace de las uvas de la Finca Laurento, terreno antiquísimo, desde siempre propiedad de la Curia de Bolonia. Hace más de treinta años, Umberto Cesari lo compró e implantó allí una bodega de envejecimiento, la Bottaia Ca’ Laurento. Actualmente, toda la superficie está dedicada al cultivo de cepas  especializadas y experimentales, gestionadas en colaboración con la Facultad de Agronomía de la Universidad de Bolonia.

LAS CEPAS
En la finca Laurento se cultivan Chardonnay, Sangiovese y Cabernet Sauvignon.

LOS VINOS
Los vinos obtenidos de las cepas de esta extensa y antigua finca son, además de Liano Chardonnay Sauvignon Blanc, Moma Tinto y Laurento.

Añadas

Las buenas reservas de agua acumuladas en 2014 y el clima suave que caracterizó la primavera de 2015 favorecieron un óptimo reinicio de la actividad vegetativa de la vid. Las labores agronómicas y de cultivo se realizaron en los periodos más adecuados y el desarrollo de las plantas fue ideal, con lo cual se sentaron las bases para una gran añada.

El verano cálido y soleado aseguró un buen equilibrio de las plantas con efectos decididamente positivos en la fruta. A garantizar la calidad de las uvas en la vendimia también contribuyó un clima suave durante la segunda mitad de agosto, periodo en el que se estaba completando la madurez aromática que, como es bien sabido, saca provecho de las grandes amplitudes térmicas.

Visto que el desarrollo estacional estaba favoreciendo una buena evolución de las uvas, se realizaron diferentes análisis para establecer el momento ideal para la recolección, cuando los azúcares alcanzan su máximo nivel en relación con una acidez aún vivaz, para valorizar al máximo los perfumes y aromas.

Y es así que el Liano Blanco 2015 sorprende por su color brillante, amarillo pajizo, y por la intensidad y amplitud del bouquet: a las notas florales y afrutadas se le unen aromas frescos y balsámicos. Frescor y complejidad también caracterizan el gusto: en boca, los trazos característicos de las uvas se funden perfectamente con los obtenidos por la fermentación y la crianza en barricas de madera noble. Un vino intenso, fascinante y equilibrado.

El año 2014 se caracterizó por un invierno suave y lluvioso y una primavera que, con sus temperaturas más allá de la media, determinó un fuerte anticipo en la fase de brote. El envero y la maduración se retrasaron, sin embargo, a causa de las insistentes lluvias que caracterizaron los meses de julio y agosto. La abundante frondosidad vegetativa dictada por las lluvias se vio contenida con desyemados, despuntes y defoliaciones para garantizar a los racimos una buena ventilación, haciéndolos menos susceptibles a las enfermedades. La paciente espera de la justa maduración permitió recoger uvas completas y sanas.

Liano Blanco 2014 se presenta de un bello color amarillo brillante con reflejos verdes. La nariz es fresca y suave a su vez: se abre con notas florales, para llegar a un corazón afrutado y especiado, gracias a la crianza en madera, y cerrar con recuerdos de salvia. Elegancia y complejidad que se transfieren también en boca, donde Liano resulta fino, equilibrado, con un frescor y una mineralidad que hacen presagiar una larga y buena progresión evolutiva.

Los primeros meses del año estuvieron entre los más lluviosos y nevosos de los últimos 50 años. La primavera fue fría y también caracterizada por las fuertes precipitaciones, sobre todo en los meses de abril y mayo. La segunda década de abril marcó el inicio de la recuperación vegetativa, mientras que la floración ocurrió en la segunda década de mayo. Tras un breve paréntesis caluroso en la segunda mitad de junio, se registró un nuevo descenso de las temperaturas y el retorno de las lluvias, que retrasaron la actividad fisiológica de las plantas. La última década de julio y la primera de agosto registraron, por el contrario, temperaturas en torno a los 40°C, con una consiguiente aceleración del envero. A pesar de ello, la vendimia inició con 7-10 días de retraso respecto al 2012. Las intervenciones agronómicas fueron fundamentales en esta añada: una ligera defoliación favoreció la ventilación a nivel de los racimos, garantizando un perfecto estado sanitario de las uvas.

Liano Blanco 2013 se caracteriza por un color amarillo claro con matices verdosos. En nariz es potente e intrigante, el bouquet varía del afrutado al floreal, hasta llegar a los aromas de vainilla derivados de la permanencia en madera. Gusto equilibrado, buena mineralidad y sabor se ven potenciados por una equilibrada acidez que aporta longitud y persistencia.

El año 2012 se caracterizó por las escasas precipitaciones, que se sumaron a la ya difícil situación de las reservas hídricas, que derivaba de la añada anterior. Aparte de una nevada excepcional, el año transcurrió con raras precipitaciones, temperaturas estivales que superaron los 35°C y viento caliente que aumentó notablemente la transpiración de las plantas. Los riegos complementarios nos ofrecieron la posibilidad de compensar la pérdida de agua causada por la transpiración y no fue sencillo encontrar la dimensión precisa del aparato foliar y preservarlo eficiente para evitar quemaduras a los racimos y nutrirlos adecuadamente. La vendimia empezó muy temprano, dado que la concentración en azúcar llegó a niveles óptimos ya antes de finales de agosto. Los racimos más pequeños de la norma determinaron una disminución de la cantidad de uva producida, pero garantizaron una óptima concentración.

Liano Blanco 2012 se presenta de color amarillo claro con reflejos dorados. En nariz los aromas balsámicos y de fruta tropical delinean un bouquet de gran impacto aromático, la crianza en madera proporciona complejidad y armonía. El gusto es suave, equilibrado, con gran mineralidad y sabor.

A causa de las escasas precipitaciones invernales y primaverales, se debió afrontar con falta de agua un verano calurosísimo. Las intervenciones agronómicas y el riego complementario fueron fundamentales para alcanzar los equilibrios cualitativos requeridos. Mantener en óptimo estado el aparato foliar garantizó la protección de los racimos de las quemaduras y un resultado final de absoluta excelencia.  La vendimia se llevó a cabo sólo en las horas menos calurosas de la jornada, para preservar al máximo la calidad de las uvas, puesto que las temperaturas elevadas no disminuyeron hasta el otoño. Los racimos en esta vendimia fueron más pequeños de la norma, pero con un componente ácido y una graduación absolutamente correctos.

Liano Blanco 2011 se presenta de color amarillo claro con reflejos dorados, indicador del buen grado de maduración de las uvas. En nariz es complejo, con óptimas sensaciones aromáticas y balsámicas, además de un óptimo equilibrio gracias a los aromas típicos de la crianza en madera. La estructura es excelente, el equilibrio en boca es bueno, con notas delicadas y suaves debidas a la madera. Una buena acidez y una correcta mineralidad hacen del Liano Blanco 2011 un vino de buena longevidad.

La vendimia 2010 se debe catalogar entre las añadas difíciles. El invierno frío, con  abundantes nevadas, retrasó la época de germinación hasta aproximadamente mayo, favorecido por las buenas temperaturas primaverales que sin embargo no duraron, causando un déficit térmico a partir de mediados de mayo y hasta finales de junio, que ralentizó las fases de desarrollo de las vides. Julio registró un aumento repentino de la temperatura, aunque se llegó de todas formas a agosto con un retraso estimado de unos 15 días, respecto a las añadas normales. Esta situación favoreció, no obstante, las uvas blancas precoces, acogidas por un inicio de septiembre fantástico, con las apropiadas excursiones térmicas que facilitaron el desarrollo de los aromas.

Liano blanco a la vista se presenta de color amarillo pálido con reflejos verdes. En nariz se percibe un afrutado ligeramente aromático, con olores de vainilla que aportan complejidad y elegancia. Sorprende en boca por su persistencia, estructura y mineralidad, pero destaca todavía más por su fineza y elegancia.

Premios
TAMBIÉN LE PUEDE INTERESAR